Este es el otro perro 10 que tenemos con nosotros. Llegó de la mano de sus dueños por un problema de salud de uno de ellos y ha tenido muy mala suerte con las adopciones. En un caso por fallecimiento, en otro por problemas judiciales y ahora por cambio de vivienda obligatorio, el caso es que Balto entra y sale de la protectora. Y cada vez que vuelve pasa unos días aciagos con ansiedad y depresión. Es la cosa más dulce, más amable, más cariñosa y obediente que se pueda imaginar. Con los niños es absolutamente adorable, mimoso, pasea estupendamente, es limpio, come muy bien…. Su único defecto es que no soporta a otros animales. El no tolera que estén cerca aunque cuando pasea ni les mira. Eso sí, dada su raza, tiene que salir a la calle con bozal. Pero su compañía siempre es grata y vivificante, es un compañero ideal.
